Beneficios del uso de la bicicleta en niños

Explora con tus hijos tu ciudad en bici y abre para ellos un mundo de posibilidades.

Empieza el colegio, y la situación este año es  bastante diferente a la que normalmente conocemos; todo esto de la distancia social, de las mascarillas, de lavarse las manos de manera repetida, de como estarán los chicos en las aulas; todo esto hace de la vuelta al cole un momento más estresante por las incertidumbres, la variabilidad de horarios…, y para reducir un poco ese estrés, no se nos ocurre nada mejor que recomendarte ir en bicicleta o andando a la escuela cada mañana; pues está probado que hacer deporte reduce la ansiedad y el estrés.

Es cierto, nosotros estamos enamorados de la bicicleta, y te daríamos el primer empujón para subirte y hacerte llegar pedaleando a clase, nos encanta sentir el aire en la cara y la sensación de libertad. Pero si decides ir andando también lo aplaudiremos, porque los beneficios de la actividad física que supone andar o pedalear en los niños son muchos.

Hemos hecho una lista de esos beneficios, así, las familias, el alumnado y el profesorado lo tendrán claro.

  • El deporte les ayuda en el desarrollo físico, favoreciendo el crecimiento de sus huesos y sus músculos.
  • Ayuda a liberar la energía extra, tan común durante la infancia.
  • Ayuda a estimular el cerebro, la percepción espacial, el movimiento coordinado, el equilibrio y la agilidad.
  • Les sirve para aprender a asumir responsabilidades, a asimilar las normas, aceptar las frustraciones, y el respeto hacia los demás. Le enseña habilidades sociales y autodisciplina.
  • Desarrolla la paciencia y el autocontrol, ayuda a superar la timidez. Les ayuda también a tener un espíritu de confianza y superación.
  • Ayuda a adquirir hábitos saludables.
  • Les enseña a ser responsables con sus cosas y a aprender a solucionar problemas.
  • Favorece la creación de conciencia ecológica, visión crítica y de respeto al medioambiente, precisamente porque el ritmo al andar o al ir en bici les permite observar su entorno.
  • Los niños aprenden a utilizar la bicicleta como medio de transporte ayudando a vivir en ciudades más habitables.

Por cierto, si vas en bici y eres menor de 16 años, no olvides el casco!!

Si son padres y tienen muchas dudas y temores al respecto, les animamos a planifica la ruta con sus hijos sobre un mapa. Hagan de ello una actividad en familia. Elegida la ruta aparentemente idónea, recórranla, primero solos o directamente con ellos, como consideren oportuno, háganlo caminando o en bici, como si se tratara de un paseo. Durante ese recorrido, detecten los posibles problemas o puntos críticos, si los hay, y trasladen ese conocimiento a los chinijos para que ellos comprendan por qué deben fijarse más en esos puntos delicados. Es una tarea sencilla, pero puede suponer un cambio de perspectiva del «problema», tanto para los padres como para los menores. La autonomía infantil es algo clave en su formación, no menos importante que el resto de áreas de conocimiento. Repitan esas salidas con ellos con cierta regularidad durante unas semanas, y observen el comportamiento de sus hijos. Dejen que ellos vayan delante y obsérvenlos, incrementando progresivamente la distancia y disminuyendo del mismo modo las llamadas de atención, salvo que sea estrictamente necesario.

Cuantos más niños haya en las calles, más seguras serán. Una buena parte del espacio público de las ciudades está ocupado por coches, entorno al 70% de media entre viario y zonas de estacionamiento, y todos los estudios proponen invertir esta situación para que ese espacio sea mejor repartido entre todos los que habitamos la ciudad. En ese sentido, les invitamos a ver la presentación de Jaume Portet, de Valencia en Bici, «Ciudad 30, ¿y si los niños tomaran la calle?»

Reclamen a las autoridades de sus núcleos urbanos la implantación de calles 20 y 30. Son calles donde se imponen esos límites de velocidad para los vehículos, 20 o 30 Km/h. Diferentes estudios vienen a demostrar que si los coches respetaran esas velocidades cuando circulan por las calles de las ciudades, se reduciría considerablemente el números de accidentes, y de producirse, la gravedad de los mismo sería sustancialmente menor. Muchísimas ciudades lo están implantando y está en la agenda de la DGT.

Los pequeños merecen poder disfrutar de ese espacio y de ese tiempo de calidad, actividad y autonomía. Es bueno para ellos y su educación. No condicionemos por nuestros temores lo que ellos pueden hacer sin antes dedicar un tiempo a evaluar esas alternativas. Es cosa de todos que el cambio se produzca.

Aunque ya llevamos unos días con la campaña de 30deb Lanzarote, debes saber que dura todo septiembre y puedes sumarte desde que quieras, y sumar también a tus hijos. Esta podría ser la disculpa perfecta para salir con ellos a explorar esos recorridos al cole. Tienes aquí toda la información.

 

 

 

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